Ningún coach te va a convertir en Steve Jobs

Veo constatemente en Linkedin y otras redes sociales frases inspiradoras de Steve Jobs y después de leer una de sus biografías “Becoming Steve Jobs” y ver varios documentales y películas quería matizar algunas de ellas, ya que como le ha pasado a Paulo Cohelo me parece que se ha abusado de ellas y se han convertido en pasto de lo que yo llamo “managemet de baratillo“.

No me cabe duda de que Steve Jobs pensó esto desde que dejó Atari, pero viendo la rotación en Apple, tanto a nivel de despidos como de dimisiones estaba claro que los únicos sueños que él pensaba legítimos eran los suyos. Lo demuestra el hecho de que consideraba un acto de “traición” el hecho de que alguno de sus colaboradores se fuera a trabajar a otra empresa del sector aunque no fuera competencia directa de Apple.

Imagino que si realmente Jobs dijo esta frase no tuvo en cuenta que según sus más allegados se tomaba todas las críticas como algo personal, y para unos pasión para otros ego, era el no escuchar a salvo a un pequeño círculo que tuvo que ir renovando por agotamiento a lo largo de toda su vida.

Cuando le dijo esto a John Scully en 1983 no tuvo en cuenta fichaba a un directivo de alto nivel pero de un sector totalmente distinto al tecnológico (Scully venía de PepsiCo.) y por esa visión diferente del mundo empresarial chocaron casi desde el primer momento y propició el despido de Jobs de la empresa que él mismo fundó.

Esta es una de las que más me llama la atención porque si algo destacan todos sus colaboradores y biógrafos es en su carácter controlador y exigente hasta en el más mínimo detalle. No se en qué punto del proceso dejaba Jobs libertad a sus directivos e ingenieros pero creo que el “micromanagement” lo devió inventar él.

Está muy bien que se le repita esta frase a los emprendedores, pero Apple, Pixar y Next desde el punto de vista de “números” lo fascinante de Jobs era su capacidad para encontrar financiación, lo que le permitía iniciar proyectos y ponerse metas inalcanzables, tirarlos y empezar de nuevo. Desgraciadamente muchas veces sólo se tiene opotunidad y no tantos cartuchos como quemó Jobs a lo largo de su vida.

No cabe duda de que Steve Jobs fue un visionario y que llevó el término innovación a dónde muy pocos han llegado a lo largo de la Historia (sí, con mayúsculas) pero es indiscutible que no siempre supo reconocer sus errores a tiempo, tanto en lo profesional como en lo personal.

El propio Bill Gates afirmó que la personalidad de Steve Jobs y la empresa que creó eran algo tan único que dificilmente podría ser replicado y le restaba valor a todos esos libros que dan las claves para imitarlo.